Comprar aceite de oliva en cualquier supermercado se ha vuelto una tarea difícil por todas las nacionalidades y lo complicado que puede resultar la información impresa en sus etiquetas. Pero, lo más importante que se debe buscar en un aceite de oliva es su grado, que generalmente se encuentra impreso justo en el frente de la botella. En orden ascendente en calidad, se puede conseguir puro, virgen y extravirgen.

El grado tiene que ver con el contenido de ácido oleico en el aceite, los más finos tienen acidez y los más puros, menos. Todas las variedades descritas provienen del primer prensado del fruto (el proceso que libera el aceite de la aceituna), pero el extravirgen es el de más alta calidad.

El aceite de oliva extravirgen generalmente tiene el mejor aroma y el sabor más fuerte. El aceite de oliva puede provenir tanto del primero como del segundo prensado de las aceitunas maduras y puede estar mezclado en un 5 a 10% con aceite virgen de oliva para enriquecer su sabor.

No se debe confundir cuando el aceite de oliva es expendido como  ligero o light, porque esta acepción  se refiere a su color pálido y a su sabor extremadamente suave, un resultado de la forma como se procesa. Una cucharada (15ml) de cualquier aceite contiene las mismas 120 calorías.